Las prácticas y actitudes discriminatorias en contra de las personas que viven con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) siguen siendo, desafortunadamente, muy
comunes en nuestro país.

Además de constituir un serio problema de salud pública, el VIH/Sida es también un problema de Derechos Humanos. Derechos que continuamente se violentan en diferentes contextos, como lo fue con un trabajador de la empresa Coppel.

José, contó mediante tweet, la discriminación que sufrió en su antiguo trabajo “Coppel”. Tenía ya más de un año trabajando en las instalaciones de la Sucursal Puerta Aragón.

Coppel: una empresa que discrimina

Además de tener más de un año de antigüedad, menciona que nunca tuvo ningún problema con nadie. Hacía su trabajo con normalidad, cumplía las metas que la empresa le exigía y más.

En una ocasión de “revisión” de rutina a todos los trabajadores encontraron sus retrovirales en su mochila. Estos medicamentos son parte de su tratamiento y al verlo su jefe, le preguntó para qué eran. Respondió con una mentira ya que no quería que se enterara.

Sin embargo, su jefe, el señor Adrián Barrientos decidió investigar por su cuenta para qué era realmente el medicamento. Con el paso de los días solicitó una reunión con José y su equipo.

En dicha junta el señor Barrientos le exigió que les contara acerca de su diagnostico a lo que José se negó de inmediato. Lo frenó respetuosamente ya que no tenía ningún derecho de exigirle sobre su vida privada.

No obstante, lo comentado en junta se comenzó a esparcir con todos.

“Comenzaron a difundir mi diagnóstico con todxs sin mi permiso, además de hacerme comentarios ofensivos llamándome sidoso y peligroso”.

A pesar de hablar de lo sucedido con su jefe y con Recursos Humanos continuó el acoso, habladurías y ofensas por varios días hasta que finalmente le pidieron su renuncia porque “era un riesgo para todos”

Tras este desafortunado incidente, amenazaron a José diciéndole que ni se molestara en demandar porque ellos contaban con abogados muy poderosos.

“Gracias a todo esto, me desencadenó problemas de depresión y ansiedad, que incluso atenté contra mi propia vida, además de muchas otras situaciones emocionales y físicas ocasionadas por estrés”.

Por esta razón José acudió a la COPRED (Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México) y a “Vive libre” un programa permanente de apoyo comunitario para personas con VIH quienes lo apoyaron y presentó una denuncia contra la empresa.

“Nadie debería pasar por algo así, mi diagnóstico no es motivo de incapacidad, mi diagnóstico es mío, mi diagnóstico no daña ni pone en peligro a nadie, tu ignorancia, discriminación y agresiones contra las y los que vivimos con VIH sí”.

Historias como estas suceden a diario en nuestro país, y las personas que portan el virus enfrentan múltiples formas de discriminación, como las que se expresan a través de la utilización del lenguaje o chistes ofensivos y discriminatorios, hasta las más crudas, como las formas de exclusión o restricción de derechos por vivir con VIH. Coppel: una empresa que discrimina

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