La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), con un presupuesto anual que ronda los 9 mil millones de pesos, se encuentra bajo el escrutinio público debido a la inoperancia de sus bebederos de agua potable en Ciudad Universitaria y en sedes regionales.

Estos bebederos, que alguna vez formaron parte del programa “Vida Sana”, se han vuelto inutilizables desde el inicio de la pandemia en 2020, dejando a la comunidad estudiantil sin acceso a agua potable en el campus.

Tras la pandemia, los bebederos no volvieron a funcionar

Antes de la pandemia, varios de estos bebederos estaban en funcionamiento.

Con el objetivo de reducir la compra de agua embotellada y bebidas azucaradas entre los estudiantes y promover un estilo de vida saludable.

Sin embargo, desde 2020, ninguno de ellos ha vuelto a operar.

A pesar de la importancia de este servicio básico para la salud y economía de los estudiantes.

El proyecto de los bebederos de agua potable comenzó en agosto de 2014 con la instalación del primer dispositivo frente a la antigua Rectoría en Ciudad Universitaria.

En diferentes etapas, se instalaron alrededor de 50 bebederos en el campus central y en sedes regionales.

Estos bebederos no solo buscaban garantizar un acceso fácil al agua potable, sino también fomentar hábitos saludables de hidratación y reducir el consumo de bebidas azucaradas.

Sin embargo, a pesar de la inversión inicial en este programa, que ascendió a millones de pesos, actualmente ninguno de los bebederos se encuentra operativo.

Esto ha generado frustración y descontento entre los estudiantes y la comunidad universitaria, que esperan que la máxima casa de estudios de Puebla solucione este problema de vital importancia.

Alternativas a los bebederos de la BUAP

El portavoz de la BUAP, que no proporcionó un cronograma específico para la reparación de los bebederos, señaló que están trabajando en resolver este problema y que se espera que los bebederos vuelvan a estar en funcionamiento en un futuro cercano.

Mientras tanto, los estudiantes se ven obligados a buscar alternativas para obtener agua potable.

Lo que representa una preocupación adicional en medio de las dificultades académicas y económicas causadas por la pandemia.

La comunidad universitaria espera que la BUAP, con su presupuesto millonario, pueda abordar rápidamente esta cuestión esencial y restablecer el acceso a agua potable en el campus, cumpliendo así con su compromiso de promover estilos de vida saludables y cuidar el bienestar de sus estudiantes.

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